complacencias

A él le gusta ella y a ella le gusta él... qué podría salir mal? ja! todos, TODOS, sabemos que muchas cosas... como sea este tipo de cosas no se trata (y leanlo bien: NUNCA se trata) de lo que podría, siempre se trata de ese cumulo de experiencias y sensaciones que te causa esa persona.

Se conocen en una fiesta, en una reunión, en la escuela, en un bar, en el parque, en la biblioteca, en la web, en sus sueños, en donde sea... es curioso como funcionan estas cosas, no? tal pareciera que nunca se conocieron, tal pareciera que nacieron conociendose porque en el momento que se tienen frente a frente y hablan se sienten extrañamente cómodos (omitiendo, claro, el sudor en las manos y la sensación extraña en la boca del estomago) porque la palabra del uno se une con la del otro en un tipo baile que ninguno de los dos pudiera describir... o por lo menos no con palabras.

Es curioso como se dan este tipo de cosas, no?? es como de novela... uno ve las novelas del canal de las estrellas y estalla en risa, pero entonces observa a la pareja que tiene a un lado o se observa a si mismo cuando siente algo así y se percata que no es tan risible después de todo.

Todos notan la forma en la que se ven (y la cuasi imperceptible tensión sexual que hay entre los dos) menos ellos –estúpido, no?– el uno cree que el otro sólo es amable y el otro cree que el uno lo considera uno más... siempre es así, es como si estuviera escrito, aunque algo dentro de mi me dice que es una de esas acciones que uno hace inconscientemente para protegerse, me entienden? no mostrar lo que se siente para evitar salir herido y si no es así simplemente es uno de esos actos de cobardía, evitar la responsabilidad que se tiene sobre la relación, nada nuevo...

Sea lo que sea, la forma en la que se ven y esa cuasi imperceptible tensión sexual que hay entre los dos es hermosa, siempre lo será y al final de cuentas eso es lo bello de este tipo de relaciones, no creen?

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